Perder no era una opción

“Hoy se juega el partido que no podemos perder” gritaba el capitán de de la visita antes de ingresar a la cancha, con esfuerzo Urquiza consiguió la tan necesaria victoria frente a Nueva Chicago, para seguir en la lucha por el torneo.


Afuera se siente la tensión, típica de un partido en Mataderos, uno de los lugares donde el fútbol se siente en el aire. Al club UAI de Villa Urquiza de fustal le tocó jugar de visitante en el estadio de Nueva Chicago. A sólo un par de metros el césped del República de Mataderos refleja la luz del sol. Adentro, en la cancha el equipo de Urquiza que parece estar en el patio de una casa, los protagonistas son jóvenes, que decidieron venir desde Bernal por sus propios medios para jugar este partido. Eso demuestra las ganas de que la pelota empiece a rodar. El objetivo el campeonato juvenil de Futsal, que se disputa con los clubes de barrios del gran Buenos Aires y capital federal, la punta en juego, el duelo es para Urquiza, vital.

Los jugadores disputando la tenencia del balón.

Desde el primer minuto se notó, el cuidado más la entrega proponían un juego trabado. Muchos retos, gritos y gestos en Urquiza dejaban ver lo preocupados que estaban. Esa preocupación podía complicar las cosas y fue lo que pasó. A los 3 minutos un gol de Chicago ponía en jaque las expectativas del equipo de Bernal.
Ahora la punta del torneo estaba igual, junto a Claypole, que había ganado su partido un día antes. El sistema de la competición es distinto al que utiliza Liga Argentina de Futsal profesional. Acá no hay zonas son 16 equipos disputándose el primer puesto que le dé la consagración. Urquiza a falta de dos fechas estaba perdiendo la ventaja de 3 puntos.

El gol de los locales, aumentó el desconcierto y Urquiza parecía perderse en el partido. Varias llegadas de Chicago arremetían contra el arquero Alexander Alfonso, que parecía ser el único con serenidad. “El futsal a mi me transmite tranquilidad, es algo que me gusta y ya lo hago desde chico, es como un lugar donde te olvidas de las obligaciones cotidianas por un tiempo”. Me había dicho antes del partido y así lo demostraba en el arco.

El primer tiempo se terminó y el resultado negativo pesaba en cada minuto. Una charla en el medio campo, un grito “Vamos” rompía el círculo del equipo y abría el camino para el segundo tiempo. Una segunda parte que fue lo contrario a la primera, Villa Urquiza llegaba con peligro, los jugadores estaban concentrados y se alentaban entre ellos. Una combinación que posibilitó el empate a la 15′ minutos. El festejo fue corto, el equipo estaba decidido a ir por todo en los últimos cinco minutos.

Ya el tiempo rozaba el final, y lo que se fue a buscar se logró, un pase entre líneas dejó solo a Pablo Hernández, que de zurda puso el 2 a 1 pare el festejo desatado de todo el equipo. El pase de Enzo Rojas fue medio gol, su rendimiento punto con el de Alfonso levantaron al equipo, “Lo que me llevó a jugar futsal fue que desde chico me gusta jugar al fútbol y también desde esa edad juego en canchas de futsal, y por eso estoy más acostumbrado y prefiero, y me gusta, jugar en este tipo de canchas” me contaba en el viaje hasta Mataderos.

El árbitro soplaba y Villa Urquiza festejaba, ganó el partido, aquel que no podía “Hoy se juega el partido que no podemos perder” gritaba el capitán de Villa Urquiza antes de ingresar a la cancha.
Afuera se siente la tensión, típica de un partido en Mataderos, uno de los lugares donde el fútbol se siente en el aire. Al club Villa Urquiza de futsal le tocó jugar de visitante en el estadio de Nueva Chicago. A sólo un par de metros el césped del República de Mataderos refleja la luz del sol. Adentro, en la cancha el equipo de Urquiza que parece estar en el patio de una casa, los protagonistas son jóvenes, que decidieron venir desde Bernal por sus propios medios para jugar este partido. Eso demuestra las ganas de que la pelota empiece a rodar. El objetivo el campeonato juvenil de Futsal, que se disputa con los clubes de barrios del gran Buenos Aires y capital federal, la punta en juego, el duelo es para Urquiza, vital.

Desde el primer minuto se notó, el cuidado más la entrega proponían un juego trabado. Muchos retos, gritos y gestos en Urquiza dejaban ver lo preocupados que estaban. Esa preocupación podía complicar las cosas y fue lo que pasó. A los 3 minutos un gol de Chicago ponía en jaque la expectativas del equipo de Bernal.
Ahora la punta del torneo estaba igual, junto a Claypole, que había ganado su partido un día antes. El sistema de la competición es distinto al que utiliza Liga Argentina de Futsal profesional. Acá no hay zonas son 16 equipos disputándose el primer puesto que le dé la consagración. Urquiza a falta de dos fechas estaba perdiendo la ventaja de 3 puntos.

El gol de los locales, aumentó el desconcierto y Urquiza parecía perderse en el partido. Varias llegadas de Chicago arremetían contra el arquero Alexander Alfonso, que parecía ser el único con serenidad. “El futsal a mí me transmite tranquilidad, es algo que me gusta y ya lo hago desde chico, es como un lugar donde te olvidas de las obligaciones cotidianas por un tiempo”. Me había dicho antes del partido y así lo demostraba en el arco.

El primer tiempo se terminó y el resultado negativo pesaba en cada minuto. Una charla en el medio campo, un grito “Vamos” rompía el círculo del equipo y abría el camino para el segundo tiempo. Una segunda parte que fue lo contrario a la primera, Villa Urquiza llegaba con peligro, los jugadores estaban concentrados y se alentaban entre ellos. Una combinación que posibilitó el empate a la 15′ minutos. El festejo fue corto, el equipo estaba decidido a ir por todo en los últimos cinco minutos.

Ya el tiempo rozaba el final, y lo que se fue a buscar se logró, un pase entre líneas dejó solo a Pablo Hernández, que de zurda puso el 2 a 1 para el festejo desatado de todo el equipo. El pase de Enzo Rojas fue medio gol, su rendimiento punto con el de Alfonso levantaron al equipo, “Lo que me llevó a jugar futsal fue que desde chico me gusta jugar al fútbol y también desde esa edad juego en canchas de futsal, y por eso estoy más acostumbrado y prefiero, y me gusta, jugar futsal” me contaba en el viaje hasta Mataderos.

El árbitro soplaba y Villa Urquiza festejaba, ganó el partido, aquel que no podía perder, mantuvo la ventaja y sueña con ganar por primera vez el torneo. Chicago el viejo verdugo, se iba esta vez derrotado y ya sin chances de pelear un torneo que promete ser disputado hasta el final. Perder, mantuvo la ventaja y sueña con ganar por primera vez el torneo. Chicago el viejo verdugo, se iba esta vez derrotado y ya sin chances de pelear un torneo que promete ser disputado hasta el final.



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